Último día de recolección para el lote 59901 de Virens EVOO
59901 DESCRIPCION by MercoPress
Amanece en el horizonte, y la sierra de Grazalema se enciende de a poco. No muy lejos de su falda, en un antiguo monasterio de retiro, José y su cuadrilla despliegan las mallas bajo olivos con patillas anchas, raíces como dedos viejos hurgando el albero. Hoy se recoge lo último: las aceitunas que cierran la campaña en este jardín centenario plantado por religiosos, a 320 metros sobre el nivel del mar, con la ladera mirando al suroeste y el suelo de arena clara —albero— que cede un crujido leve a cada paso.
El trabajo es manual: vareo rítmico, peines mecánicos (pero manipulados a mano), la arpillera al hombro. Un tractor espera a la sombra para llevar la pala cada tanto, cuando se llena de aceitunas.

Javier, que lleva varias décadas trabajando el campo, cuenta que ahora que se terminó la campaña en esta finca puntualmente, solo queda podar los olivos para la temporada del año que viene.

Al caer la tarde, la cuba se llena y se lleva a la almazara. Esta partida del lote 59901, de variedad Lechín —casta del suroeste andaluz, abundante en la Sierra de Cádiz— se mantuvo en frío antes de moler; la pasta trabajó a 22 °C y el primer chorro, ya limpio, se decantó, filtró y guardó, para que nada del aroma se nos escape antes de tiempo.

El resultado cabe en solo mil botellas y lleva nombre: VIRENS. Cada lote cuenta su historia, su recolección, prensa y su perfil.
Así como el fruto que José y su grupo de diez trabajadores, cada botella de VIRENS trae en su color el verde del campo y la calma de lo que siempre se hizo así.




